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Seguro que hasta ahora tu casa parecía un sitio seguro. Pero si estás embarazada o estás pensando en tener niños, seguro que tu visión ha cambiado totalmente y ya estás pensando en proteger tu casa para un bebé. Aunque no lo parezca, hay muchos objetos y obstáculos que pueden ser peligrosos para tu bebé, como un perfume, un desodorante…

Es el momento de ponerte manos a la obra para descubrir y poner remedio a todos esos pequeños puntos de la casa que pueden ser un peligro para la seguridad de tu bebé. Y es que ya sabemos que cuando se ponen a gatear… ¡no hay quien los pare!

Cómo proteger tu casa para un bebé: Enchufes

Creo que lo primero que nos viene a la mente a todas las madres son los enchufes. La electricidad no es cosa de broma, una descarga eléctrica puede ser muy grave, más aún en bebés o niños. Por eso es de vital importancia que protejamos nuestra casa con protecciones para los enchufes. A parte de los clásicos protectores que taponan los dos agujeros haciéndolos inaccesibles, ahora los más usados son unos tapones que pegas al enchufe para bloquearlo, y están hechos de forma que si lo quieres usar, puedes hacerlo sin necesidad de quitarlo, sólo tendrás que girar una pieza. Puedes verlos aquí.

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Cómo proteger tu casa para un bebé: Armarios, cajones…

Esta es otra de las partes más delicadas. Es muy probable que hasta ahora no lo hayas pensado, pero en los cajones y armarios de tu casa se esconden muchos peligros para tu bebé. Tenemos cajones para medicamentos, para productos de limpieza altamente tóxicos, para los utensilios de cocina, tijeras, o cualquier cosa que encuentren y se puedan llevar a la boca. Por eso es muy importante que nos hagamos con un lote de protectores para armarios y cajones. Los hay de muchos tipos, pero nosotros os recomendamos estos, que sirven tanto para cajones, armarios o puertas, y tienen un potente adhesivo para no tener que taladrar o atornillar.

Cómo proteger tu casa para un bebé: Puertas 

Con las puertas también deberemos de tener cuidado. Corrientes de aire o el mismo bebé al jugar puede provocar que la puerta se cierre de golpe y el peque se coja los dedos o se dé un golpe. Sin embargo, hoy en día esto es muy fácil de evitar porque existen protectores muy sencillos de utilizar. A nosotros nos encantan estos porque además de prácticos son muy divertidos.

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Cómo proteger tu casa para un bebé: Esquinas

Las esquinas de mesas, cómodas y cualquier otro mueble pueden ser las causantes de lloros y chichones. Por eso lo mejor es cubrir todas las esquinas que veamos por la casa. Nuestros protectores preferidos son estos porque creemos que además de cubrir perfectamente su función también son los más discretos. Se pegan muy fácilmente con cinta de adhesivo que llevan incorporada.

Cómo proteger tu casa para un bebé: Escaleras

Si vives en un piso con una sola planta no tendrás problema, pero los hogares con dos o más plantas debes poner especial atención para evitar que los niños sufran caídas. Con una barandilla como ésta evitarás que tus hijos se aventuren a subir o bajar las escaleras y podrás estar totalmente tranquila.

 

Además de seguir todas estas recomendaciones, lo mejor es que durante unos días juguemos a meternos en la piel de un bebé que empieza a gatear o caminar. Será la mejor forma de que podamos identificar los peligros que puede encontrarse a lo largo de su aventura por la habitación, el pasillo o la cocina. Ten en cuenta que cada casa es diferente, y quizás encuentres algún elemento que no sea habitual en el resto de los hogares y que pueda suponer un riesgo en el que nadie había caído antes. Por otro lado, no olvides que cualquier objeto puede llamarles la atención, por eso es importante que no haya cosas peligrosas a su vista y que tengamos cuidado con las cosas que dejamos encima de mesas, sillas, encimeras…

Recuerda que cualquier precaución es poca para evitar chichones, pequeñas heridas o cualquier pequeño percance que pueda tener el peque de la casa.

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